El fútbol me enseño a soñar con un partido, con un equipo, me enseño a llorar con un simple error sobre el final.
El fútbol me enseño a aguantar al amigo que se lesiona, a valorar cada gol, cada corrida, a intentar algo nuevo, a levantarme después de cada golpe.
El fútbol me enseño la sensación de tocar el cielo con las manos, me dio amigos, me regalo un mundo, me formo como persona, me formo un camino, me hizo valorar cada segundo (dentro y fuera de la cancha).
El fútbol me enseño el aguante de los amigos en las malas.
El fútbol me enseño a caer y volver a intentarlo, a que todo se puede, aunque parezca imposible.
El fútbol me enseño a confiar y ver como el amor propio al deporte y la practica se combinan. Me hizo pensar y luchar por lo que quiero.
El fútbol me enseño que en la cancha siempre hay que dejar el alma y luchar hasta el final.
El fútbol me enseño a pasar días enteros practicando detalles para el partido.
El fútbol me enseño a valorar cada vez que entro a la cancha, y a sentir la camiseta, a entregar todo por un metro mas, a sacrificarme por mi club y a darle confianza a los demás.
El fútbol me enseño la satisfacción de una buena practica, matarme por no dejar pasar al contrario a soñar con un gol en el ultimo minuto. Yo vivo el fútbol porque el fútbol me enseño a VIVIR.