primero le decis que la queres dejar, que es tu decisión y que no vas a cambiar de opinión.
Pasa el tiempo y le volves a hablar, la volves a buscar, sabes que ella va a estar ahí sin importar lo mal que le hiciste.
Le decís de todo, le pintas el día de color rosa, pero a la vez le decís que no la queres ilusionar, le decís que estás confundido, la celas, le hablas todos los días, y ella contenta te responde, y hace lo imposible por evitar que te enojes, porque sabe que siempre lo haces sin sentido alguno. Ella se ríe de todo, evita celarte, no lo hace porque sabe que van a terminar discutiendo.
La usas, le decís que queres hacer cosas con ella, y ella obviamente va a estar disponible para vos, por más de que este ocupada, va a usar ese tiempo que vos queres para estar con vos, porque no quiere nada más.
La volves a maltratar, la volves a humillar, a hacerla sentir mal, volves a dejarla tirada, pero no te preocupa perderla porque sabes que si volves hablandole de la mejor manera, como si nada hubiese pasado, a ella no le va a importar otra cosa, solamente que le hablaste, y eso le mejoró el día.
Ella no quiere decirte nada sobre lo que pasó, porque teme que te enojes, y sabe que lo harás... prefiere quedarse callada, pero dentro de todo, feliz, porque esta hablando con vos.
Pero sabes que? la historia va a seguir repitiéndose, y aunque ella se diga a si misma que va a seguir esperandote, sin importar lo demás, va a llegar un día en que se va a cansar de sufrir, no se va a cansar de vos, pero se va a cansar de no valorarse, y ni siquiera es que se va a cansar, se va a hartar de estar mal, de pasarla mal, de esperarte, de que le hagas lo mismo siempre, de que la trates indiferente... cuando ella hacía TODO por cumplir tus caprichos, y todo por VOS, todo por tenerte, todo por no separarse un segundo de vos... pero las personas llegan a un límite, y se llama amor propio.