Cuando muera no quiero ir ni al cielo ni al infierno, me voy a quedar en la tierra a asustar personas. Prenderé las luces de la cocina cuando estés seguro de haberlas apagado, me esconderé debajo de tu cama y te jalaré los pies mientras duermes, me sentaré en el asiento trasero de tu auto y me asomaré por el retrovisor ¡Ser un fantasma debe ser muy divertido!