Un hombre con sus mascotas caminan muy sedientos por el desierto. En eso, se encuentran con una puerta dorada y muy bella, tocan la puerta con la esperanza de que alli encuentren algo para beber.
Un guardia la abre:
-Que es este lugar?- pregunta el anciano
-Este es el cielo- responde el guardia sonriente.
- aqui hay agua?- pregunta nuevamente el hombre.
- Si, por favor, pase.- le responde el guardia algo inquieto.
El anciano, con sus mascotas entran al establecimiento, pero el guardia los frena y les dice que solo se permiten humanos. El hombre, paciente le dice:
-aunque este mas que sediento, no abandonare a mis amigos. Disculpe. Me retirare.
El hombre sale del ''cielo'' y sigue caminando por el desierto y encuentran otra puerta, pero esta era algo vieja y de madera. Desesperados, los viajantes llaman a esta. Un hombre muy parecido al guardia anterior abre la puerta:
- Podemos pasar?- pregunta el hombre.
-Pasen- le dice el guardia
-Pero mire que traigo a mis dos mascotas conmigo.
-Pasen. -vuelve a repetir el hombre.
Los exploradores entran, pero el viejo pregunta:
-Que lugar es este?
- Es el cielo
-No puede ser, el cielo lo he encontrado mas atras y se veia mas...
- Era el infierno. Al cielo solo entran los que saben valorar, los que apesar de que pueden vivir solos, sin compania, eligen la posibilidad de morir junto a las personas que aman.