''No hay nada más placentero para mà que escribirte esta carta, quizás no sea el momento adecuado para ello, pero quiero que sepas que te considero mi mejor amiga, una hermana… y doy gracias a Dios por haberte puesto en mi camino.
Quiero que de igual manera te sientas amada y consentida, que sepas que estás en mi pensamiento y en mi corazón. Quizás pocas veces te lo he dicho, pero siempre he pensado que no es necesario decirlo a cada rato cuando las acciones por sà solas hablan.
Espero que cuando te llegue mi carta te sientas abrigada y querida, porque ese es el propósito de escribirla, como muestra de mi agradecimiento por las horas que me has dedicado, y sobre todo, para que sepas lo que representas en mi vida.''..
Te pido perdón por todo lo que yo haya podido hacerte, por no ser tan buen amigo como tú; por haber faltado alguna vez en lealtad, ayuda, comprensión o apoyo. En verdad me arrepiento de todos los errores que hayan mermado mucho o poco nuestra amistad. Puedes tener certeza de que fueron errores inconscientes.
Tú siempre fuiste algo importante y especial para mà y lo sigues siendo. Formas parte de mi vida, de mis pensamientos, sentimientos, decisiones y emociones...