¿Mi chico perfecto? Pues verás.. Mi chico perfecto quiero que sea ese que me haga sentir esos nervios incontrolables cuando me roce el cuello con sus labios o cuando me coja de la mano, el que me haga sacar mis mejores sonrisas. El que haga que sea feliz recordando todos los momentos vividos a su lado pero que a la vez me entre miedo de perderle. Yo quiero una persona que pueda contar con ella tanto en los buenos como en los malos momentos, que pueda confiar plenamente en él y contarle cada una de mis tonterías. Tener a la persona que más quieres a tu lado es igual de bonito que despertarte cada mañana con ganas de verle, besarle y pensar en el amanecer a su lado. Quiero que me deje apoyar mi cabeza en su pecho para poder escuchar como respira y que me prometa un para siempre. Quiero a alguien que me aprecie tanto que solo tenga ganas de pasar todos los días de mi vida a su lado, compartiendo sueños, metas, celos, inseguridades, sonrisas, tristezas, miedos, canciones e incluso sábanas… Alguien que me cueste alejarme de él. Que me diga un “te amo” o un “te necesito aquí” y que me lo recuerde cada vez que me eche de menos. Alguien que le pueda dar las gracias por aparecer en mi vida y alegrarla de una manera única, que sea de lo mejor que tenga, que me cuide, que me respete, que me apoye cuando esté mal, que me diga un “no te preocupes, todo saldrá bien…” Mi chico sería el regalo perfecto, por el cual tiraría mi orgullo por la ventana para no perderle jamás y para que pueda repetirle 432490 veces al oído un ''pese a todo, te quiero...”. Quiero que haga que le dé las gracias a mi imaginación por dejarme verle incluso cuando no esté conmigo y imaginar todos y cada uno de esos lugares pisados junto a él. Un chico con el que tenga motivos y razones para amarle, y que con besos me quite mis enfados. Que cuando tengamos una pelea y le diga que no me quiere responda con un silencio, los mismos que con una mirada, una sonrisa o un gesto llegan a decir más que 300 palabras. Que cuando me tenga que ir me diga “quédate un ratito más conmigo…”. O que cada vez le dé por enviarme un mensajito inesperado para darme los buenos días. Que termine sus frases con “mi pequeñaja..” y que aparezca esa sonrisa llena de sentimientos en mi rostro. Que lo nuestro sea magia, que sienta esas chispitas o esas mariposas al verle, cuando nos acerquemos o cuando nos besemos. Que me diga que tengo una sonrisa preciosa y que no me la borraría por nada del mundo. Quiero a ese chico imperfecto q