—¡Mamá, mamá!
—¿Qué pasó, hija?
—¡En la escuela me dicen Rayita!
—Oh, hija... y tú ¿qué les dijiste?
—Fruncí el ceño, los fulminé con la mirada y salí del salón corriendo hasta el parque más cercano y, mientras las lágrimas caían por mis mejillas, me senté bajo un árbol mientras iba vestida así: --Link-- y luego me fui al starbucks y pedí un café mediano, mientras me sentaba en la silla que daba a la calle con los ojos llenos de lágrimas y pensando en porqué eran tan malos conmigo.
JAJAJAJAJA NO ME JODAS!