Es lindo cuando una relación recién empieza, cuando todos son felices y no hay terceros ni problemas en la pareja.
Pero es feo cuando uno se cansa del otro, es feo cuando sentís que la relación no da para más y no sabes como plantear el tema.
Es feo cuando los celos y la inseguridad se vuelven motivo de pelea.
Es feo darse cuenta que nunca lo/a quisiste de verdad.