—¡Mamá, mamá!
—¿Qué pasó, hija?
—¡En la escuela me dicen Rayita!
—Oh, hija... y tú ¿qué les dijiste?
—Fruncí el ceño, los fulminé con la mirada y salí
del salón corriendo hasta el parque más cercano y, mientras las lágrimas caían por mis mejillas,
me senté bajo un árbol y luego vi a Austin acercarse corriendo hacia mi, me tomo de la cintura me apego a el y sentía como me acosa con la mirada, hasta que llega Justin lo fulmina con la mirada, lo aparta de mi, me toma de las mejillas y une sus labios con los míos haciendo
que....MAMA!!! MAMA!!!! ESPERA!! MAMA!!! NO TE VAYAS!!