Un día, la vida me golpeó tan fuerte que me enseñó a resistir...
Un día, me mintieron de tal forma que me dolió y entonces aprendí a ir siempre de frente con la verdad...
Un día, me falló quien menos imaginaba y entendí que las palabras hay que cumplirlas y hacerse cargo de los propios actos...
A veces es necesario dar vuelta la página y empezar de cero...
AUNQUE CUESTE O DUELA!...
Porque el mejor guerrero no es el que triunfa siempre, sino el que vuelve sin miedo a la batalla.