En una noche de lluvia cerrada un viajante de comercio detiene su coche en la pequeña fonda local. Solicita una habitación y el dueño le responde desganado:
- Habitación sí hay, pero la cama está sin hacer.
- Bueno, responde el viajante, eso no importa; yo mismo la puedo hacer.
- ¡Ah!, muy bien -dice el posadero-. Ahí tienelas tablas y aquí martillo, serrucho y clavos. jajaja :D