No te diré nada.
Sólo pasaré de largo, pero me encargaré de que tú también me veas.
Para que no te olvides de mí, que aunque ya no hablemos, no puedo hacer otra cosa que pensarte y me resulta inconcebible que tú no me sueñes como yo lo hago.
No sé si te voy a ver, no sé si me querrás querer, pero voy a intentarlo.