''—Dame tu número —No sé, acabo de conocerte —¿Cuál es tu número? —Me da pena. No soy fácil —Señorita, ¿Necesita la recarga sí o no?''
Ahora viene más argentino:
—Pasa el número. —Acabo de junarte, gil. —Dale, el número amiga. —Me das lástima, baboso. No soy una p*ta. —Flaca, ¿queres la recarga o no? Si no, volá.