Gracias por no juzgar.
Gracias por escuchar sin opinar.
Gracias por hacerme saber que siempre vas a estar ahí si te necesito.
Gracias por bancarme cuando más lo necesitaba.
Gracias por ese abrazo o ese consejo que nunca te pedí y te diste cuenta que lo necesitaba.
Gracias por acompañarme en mis buenos momentos también.
Gracias por aguantar mis locuras.
En fin, gracias por ser mi AMIGA