Cuentan que Winston Churchill tenÃa una estrategia cuando estaba muy enfadado con alguien y le tenÃa que decir algo. Ésta consistÃa en tomar papel y lápìz y escribir todas las cosas que deseaba decirle a esa persona "en caliente": quejas, insultos, exabruptos, palabras malsonantes, descalificaciones, etc. Una vez que habÃa descargado todo su enfado en el papel, quemaba la carta y, ya sereno, escribÃa aquello que necesitaba decirle a la persona sin que sus emociones tomaran el mando.