Y ahora me he ido, no muy lejos, pero quizás no te vuelva a ver. Solo un día más, y tal vez llegue a verte sonreír. ¿Cómo no pasar hasta las tres de la madrugada pensando en el sonido de tu voz, en tu forma de reír, en tu mirada divertida e inquieta? No hablamos muchas veces, solo para hacer un comentario o un chiste, sin embargo siempre te observaba cuando largabas una de tus ''disimuladas'' carcajadas. Y solo sé, que te voy a hechar de menos, Leo.