Un bailarín de tango. lógicamente argentino, está a punto de salir a escena, de pronto le dan ganas de ir al baño, tiene diarrea, en su prisa por bajarse los pantalones no se da cuenta que éstos caen dentro de la taza, escucha la tercera llamada y sale rápido del baño y se presenta en el escenario, pero se olvida de abrocharse los tirantes, empieza a bailar, como solo él sabe hacerlo. En eso pasa cerca de un amigo, que le dice ¡Ché, la estás cagando! (con los tirantes) y él le contesta, como todo un argentino, ''Y eso que estoy bailando sencillito!