No existe nadie que te pueda amar como tú, con la misma intensidad, el mismo cariño, o la misma fidelidad. Por qué? porque nadie es como tú. Es un grave error dejar tu felicidad en manos ajenas, porque eso es de tu exclusiva responsabilidad. Y si tú no te enamoras de ti, si no te amas, si no te aceptas, o no aprendes a admirarte y darte valor... nadie lo hará por ti.