Es difícil dejar atrás todo lo vivido, para comenzar de cero. Tener que sacrificar tantas cosas para obtener una hermosa sonrisa a cambio, nadie dice que no es fácil, nadie cuenta lo mucho que cuesta, pero al fin y al cabo, lo hacemos porque no solo sabemos que es lo correcto,si no porque realmente en el fondo es lo que deseamos hacer.
A veces nos sentimos cansados, sentimos que ya nuestro cuerpo no soporta mas, pero siempre logramos mantenernos en pie.
El sacrificio que uno hace, realmente vale la pena.. La recompensa que uno recibe debido a ello, es inmensa, es gratificante, es lo mas dulce, quizá para algunos solo sean unos labios que besan o unos brazos que abrazan, pero para mi, es lo mas hermoso del mundo, nada se compara con los momentos en los que el amor llena cada espacio de nuestra alma. No hay nada que supere la felicidad que nos da vivir y disfrutar esos momentos.
Sin duda alguna, somos felices con el simple echo de pensar que siempre tendremos a ese alguien a quien acudir en los peores momentos, o en los mas bellos.
Yo, no cambiaría ni lo mas mínimo de mi vida, porque desde el dia en que me convertí en madre, soy la mujer mas feliz del mundo y agradezco seguir adelante día a día con esta maravillosa tarea, que no sólo es un compromiso si no que, el acto mas profundo de amor.
Si también amas a tu hijo comparte esto en tu muro, y demuestra que el sacrificio vale la pena :')