Nunca te duermas sin un sueño ni te levantes sin un motivo, tampoco vivas por nadie que no esté dispuesto a vivir por ti. Recuerda que ningún día se parece a otro y que nadie se parece a ti. Que sólo hay una persona capaz de hacerte feliz para toda la vida, y esa persona eres tú mismo. Si hay gente que quiere entrar gente en tu vida, ábrele la puerta. Si hay gente que quiere salir de ella, que salga; pero que no queden en la puerta, porque molestan a los que quieren entrar.