Mi soledad lleva el nombre del respeto, de la bondad, de la sinceridad y del sacrificio. No es por gusto, es porque así me lo impuso mi corazón. Mataría y no hay nada que más desee, que el destino me ponga en frente a una persona que pueda amar y merezca la pena. Que no tenga que mirar para otro lado, que no tenga que renunciar a vivirlo, muriéndome por dentro, una y otra vez. Llevo esperando toda mi vida por esa persona. Elegí no usar a otras personas, elegí la felicidad ajena antes que la mía, elegí ser bondad en cada paso. No juego no quiero dolor ni hacer mal. Cuando quieras saber lo que es la fuerza interior pon mis zapatos un rato y verás lo que hay detrás de una sonrisa. Mejor calla y no me hagas hablar. Sonríe y se feliz es lo único que importa.