Un hombre seguro, es incómodo.
Un hombre inteligente, es incomodo.
Un hombre creativo, es incomodo.
Un hombre feliz, es incomodo.
Un hombre fuerte, es incomodo.
Y si todo eso sucede, sin que ese hombre baje la cabeza; es insoportable para algunas personas.
Y aún así, el problema no es él.