No todas las chicas que tengamos ídolos somos pelotudas, idiotas, inmaduras, taradas, retrasadas o cualquier otra cosa que nos digan. Si tan sólo se tomaran el tiempo para pensar POR QUÉ amamos tanto a esa/s personas, quizás y entenderían que sin ellas no podríamos ser quiénes somos ahora, quizá y fuesemos totalmente distintas; sin ellas, no tendríamos razones para sonreír y reír como lo hacemos constantemente, no tendríamos razones para seguir creyendo en nuestros sueños; a muchas de nosotras, nuestros ídolos nos salvaron la vida, nos ayudaron cuando estábamos al punto de caer.
A esa persona que vos conoces y tiene ídolos, NUNCA, JAMÁS la critiques por eso, ni le digas que nunca los va a conocer o que es una pelotuda por amar a alguien que todavía no vio, porque quizá esa persona a la que tanto ama es lo único que la mantiene en pie y le da fuerzas para seguir, y porque el poder conocerlo es su más grande sueño y a nadie le gusta que les arruinen la ilusión más grande de su vida con tan sólo cinco palabras... Atentamente, una directioner.