Mi amor.
Aún sin conocerte, te vi muchas veces en mis sueños. Eres tan y como te imaginaba, tan hermosa por dentro como por fuera, pues toda tu belleza exterior se refleja siempre en las acciones que haces. La forma en la que me consuelas cuando tengo un problema y me ayudas a resolverlo, la manera en la que solo tú sabes calmarme con una sonrisa y como haces que mis sentidos se despierten por completo, cuando me tomas de la mano.