En el amor con el paso de los años uno aprende la sutil diferencia entre sostener una
mano y encadenar un alma.Y que una compañÃa no significa seguridad
entonces nos damos cuenta que los besos no son contratos y los regalos no son promesas, y uno empieza
a aceptar sus derrotas con la cabeza alta y los ojos abiertos, y empezamos a construir todos los caminos en el hoy, porque el terreno del mañana es
demasiado inseguro para planes y los futuros tienen esa p*ta costumbre de caerse
por la mitad y de la nada.