Las chica subió a su habitación con su amiga.
—Iré a trabajar, no vuelvo hasta tarde, cielo— le grito a su madre cerrando la puerta detrás de ella.
Quince minutos después se siente un sonido proveniente de la cocina.
—¡Cielo, bajen a tomar la merienda!— llama la madre de la joven.
Ambas chicas bajan por las escaleras cuando una le agarra el brazo a la otra y la mira a los ojos:
—Tu madre no regresa hasta tarde....