Él: Te amo.
Ella: ¿A cuantas se lo has dicho?
Él: Para ser honesto, tú eres la segunda.
Ella: ¿Cómo tienes agallas para decir que soy la segunda?
Él: Es que la primera fue mi madre, tu eras la segunda, y la penúltima en toda mi vida.
Ella: ¿Penúltima?
Él: SÃ, la penúltima, ¿ o crees que voy a decir que amo a nuestra hija?