Dos viviendas, un hogar:
Vos sabes a lo que me refiero. Si, vos… Vos que estás leyendo esto pasaste exactamente por lo mismo que yo. Tenías una casa, que representaba un hogar hermoso. Allí estaban las personas más importantes de tu mundo, todas en un mismo lugar. Pero un día viste, con tus ojos nublados y llenos de lágrimas, como eso se desintegraba rápidamente. Ahora tenías dos casas, pero un solo hogar. Vos, que lees esto y te sentís totalmente identificado. Vos que poco a poco vas llenando tu mente de imágenes de ese pasado que querés borrar, pero te das cuenta que no podes. Vos que tratas de seguir adelante, asumiendo que tu vida ha cambiado y no hay nada que puedas hacer para evitarlo. Vos, que repetiste una y mil veces que tu familia fue dividida. Que por un momento creíste que no podías vivir así. Que suplicaste infinitas veces que eso no estuviera sucediendo. Que aguantas que tu madre te llene la cabeza con argumentos en contra de tu padre y viceversa. Que vas con un bolso lleno de ropa de un lado al otro. Que lo darías todo por cinco minutos con tu familia junta de nuevo. Vos, que presenciaste ese momento en el que tus padres, juntos como lo estaban antes, te decían que había algo serio de lo que querían hablarte. Y con un dolor infinito escuchaste esas dos palabras que pincharon tu burbuja y destruyeron tu cuento de hadas. Que viste como, de un día al otro, todo se duplico: Dos regalos de cumpleaños, dos casas, inclusive dos “mamas” y dos “papas”, doble vacaciones. Vos, que sufriste infinitamente, dejame decirte con mucho optimismo que la vida sigue, y que de nada sirve vivir pensando en el pasado y en lo que hubiera pasado si… Es muy difícil asumir nuevas realidades, eso no voy a negártelo. Pero de qué sirve seguir sufriendo y justificando nuestra infelicidad por algo que ya no puede recuperarse. Sí, este fue un capitulo complicado de nuestra historia, pero, ¿Vamos a quedarnos estancados en esa parte del libro o vamos a seguir leyendo? ¿Vamos a ser las víctimas de la historia o los héroes capaces de superar los obstáculos? Es tú vida, no la de tus padres. Ellos eligieron tomar caminos distintos, pero sos vos quien debe elegir su propio camino. ¿Elegirás el de la tristeza o el de la felicidad?