Y cuanto más fallas, más odias. Cuanto más fallas, te sientes más condenado. Cuanto más fallas, te sientes más impotente. Y de este odio, impotencia, ¿como puede surgir la compasión? La compasión surge cuando estas perfectamente centrado en tu ser.
Tú dices: ''Si, asà es como soy''. No tienes ideales que satisfacer. Y de inmediato la plenitud comienza.
-OSHO