Si me toca sentarme en el piso, me siento. Si me toca comer con la mano, como. Si me toca ir a pie, voy. Si solo es arroz con huevo, gracias por esta deliciosa comida. Si alguien, por humilde que sea, me brinda su mano; saludo. Porque la sencillez y la humildad hacen grandes y únicas a las personas, nadie es más que nadie. ¡Todos somos iguales!