Después de la lluvia, el perfume de la angustia
y el sonido del silencio que dejás cuando te vas
Después de no sobrevivir
a las mañanas de ese abril
nubladas como rotas
Viajo bien adentro
a la ciudad del desencuentro
Capital del nuevo centro
del vacío existencial.
Como me desilusionás
cuando amagás y tiroteás
sin terminar las cosas