Cuando ya no tienes intención de esperar, es cuando te das cuenta que ya no hace falta; cuando caminas con la verdad de la mano y te dicen mentiras sólo te ríes de lo que te dicen; cuando escuchas y callas, es cuando te das cuenta que ya no tienes nada que decir; cuando piensas que las cosas van mal, es ahí cuando te das cuenta que llegan cosas que van bien