¿Alguna vez lo ha pensado? En el judaísmo primitivo la figura del Cristo no existe, nunca llegó o simplemente fue ''otro profeta''. El mensaje de un nuevo pacto fue rechazado por seguir un dogma plagado de tradiciones de hombres en una tergiversacion milenaria de la ley mosaica. Por su andar erraron el camino recto y se entregaron a otro tipo de conducta. De allí nace su participación en política y economía que despertó el odio Alemán. Cabe destacar que algo similar ocurre en la ''cristiandad'' que ya todos conocemos.