Llorar tanto hasta llegar a el punto de empapar la almohada con un dolor de cabeza terrible, a punto de sufrir un aneurisma y con indicios de ACV durmiendo de un solo lado del cuerpo, sin mencionar el cosquilleo de m*erda cuando te acalambras la panza de las lágrimas y cuando terminás te tenes que aguantar todo húmedo con los ojos rojos y a tu mamá pegándote con la chancleta pensando que fumás m*rihuana en tu habitación... eso es amar.