- ¿Tú te llamas Pedro?
- Nah, me llamo Juan.
- ¿Y entonces quién se llama Pedro?
- Nosé... En fin, Pedro, ¿te gustaría ir a mi casa?
- ¡Dale! Pero aún sigo confundido, nose quien es Pedro.
- (._.) Pedro...
- ¿Qué?
- Reverendo estúpido, ¡tú te llamas Pedro!