Cuando era más chico solía meter los brazos dentro de una camiseta y decirle a la gente que los había perdido. Reiniciaba los juegos cada vez que veía que iba a morir. Tenía una lapicera de cuatro colores que apretaba todos los botones de una vez para que salieran los cuatro colores juntos. Llenaba la tapa de una botella y lo tomaba como si fuera un vaso pequeño. Esperaba detrás de una puerta para asustar a alguien, pero después me iba porque tardaban mucho en venir. Solía pensar que la luna me seguía cuando caminaba. Miraba las gotas de agua caer en la ventana y hacer como que era una carrera de gotitas. Cuando me tragaba las semillas de una fruta tenía miedo de que fueran a crecer en mi estomago.
¿Te acordás cuando eramos niños y sólo queríamos ser adultos? ¿En qué estábamos pensando?